0 VOLVER

Harry Potter y el legado maldito

Acto I. Escena 8. “Sueño. Cabaña sobre la roca”, de John Tifffany y Jack Thorne

 

Se oye una detonación y, a continuación, un gran estrépito. Dudley Dursley, tía Petunia y tío Vernon están agazapados detrás de una cama.

DUDLEY DURSLEY: Esto no me gusta nada, mamá.

TÍA PETUNIA: Ya sabía yo que venir aquí era un error. Vernon. ¡Vernon! No tenemos donde escondernos. ¡Ni siquiera un faro está lo bastante lejos!

Se oye otra fuerte detonación.

TÍO VERNON: ¡Tranquilos, tranquilos! Sea lo que sea, aquí no va a entrar.

TÍA PETUNIA: ¡Estamos perdidos! ¡Nos ha echado una maldición! ¡El niño nos ha hechado una maldición! (Al ver a Harry.) Tú tienes la culpa de todo. Vuelve a meterte en tu agujero.

Harry niño se retira dolido, mientras tío Vernon empuña su rifle.

TÍO VERNON: ¡Quienquiera que esté ahí, le advierto que estoy armado!

Se oye un golpe violento, y la puerta se sale de los goznes. Aparece Hagrid, que llena el umbral. Los mira a todos.

HAGRID: Podríamos prepararnos una taza de té, ¿verdad? No ha sido un viaje fácil.

DUDLEY DURSLEY: ¿Veis… lo mismo… que yo?

TÍO VERNON: ¡Atrás! ¡Atrás! Ponte detrás de mí, Petunia. Detrás de mí, Dudley. Voy a echar de aquí a este mamarracho.

HAGRID: ¿Mamaqué? (Le quita el rifle a tío Vernon.) Hacía tiempo que no veía ninguno como éste. (Retuerce el cañón del rifle haciéndole un nudo.) ¡Uy, se me ha ido la mano! (Y entonces algo le distrae. Ha visto a Harry Niño.) Harry Potter.

HARRY NIÑO: Hola.

HAGRID: La última vez que te vi eras solo un bebé. Te pareces mucho a tu padre, pero tienes los ojos de tu madre.

HARRY NIÑO: ¿Usted conoció a mis padres?

HAGRID: ¡Vaya modales tengo! ¡Feliz cumpleaños! Aquí tengo una cosa para ti. Puede que me haya sentado encima en algún momento, pero sabrá bien.

Saca de su abrigo un pastel de chocolate medio aplastado. Lleva escrito “Feliz cumpleaños, Harry” con letras de glaseado verde.

HARRY NIÑO: ¿Quién es usted?

HAGRID (riendo): Tienes razón, no me he presentado. Rubeus Hagrid, Guardián de las Llaves y los Terrenos de Hogwarts. (Mira a su alrededor.) ¿Qué hay de este té? Aunque no diría que no a algo un poco más fuerte, si lo hay.

HARRY NIÑO: Hog… ¿qué?

HAGRID: Hogwarts. Ya debes de saberlo todo sobre Hogwarts, claro.

HARRY NIÑO: Pues… no. Lo siento.

HAGRID: ¿Lo siento? ¡Son ellos los que tienen que disculparse! ¡Sabía que no estabas recibiendo las cartas, pero nunca pensé que pudieras no saber nada de Hogwarts, no te fastidia! ¿Nunca te has preguntado dónde lo aprendieron todo tus padres?

HARRY NIÑO: ¿Aprender qué?

HAGRID: ¿Me están diciendo que este muchacho, ¡este muchacho!, no sabe nada… DE NADA?

TÍO VERNON: ¡Le prohíbo contarle nada más al chico!

HARRY NIÑO: ¿Contarme qué?

Hagrid mira a tío Vernon y luego a Harry niño.

HAGRID: Harry eres un mago. Todo cambió gracias a ti. Eres el mago más famoso del mundo.

Y entonces, del fondo de la sala surge un susurro que se extiende por todas partes. Unas palabras pronunciadas por una voz inconfundible. La voz de Voldemort.

Haaarry Pooottttter.